Existen diversos grupos de bacterias en árboles de Araucaria araucana enfermas, algunos de estos también están presentes en insectos y que podrían estar relacionados con la enfermedad de esta especie endémica”.

A más de un año de iniciadas las gestiones por parte de CONAF, para buscar la forma de conocer las causas de la muerte de, en un principio deterioro de las Araucarias y actualmente claramente la muerte de las mismas, es posible señalar que CONAF ha buscado el apoyo de diversas empresas, universidades, entidades sectoriales, expertos nacionales e internacionales para que se sumen al análisis del problema que las está afectando.
Es así como CONAF licitó en Noviembre del año 2016, el “Estudio de la respuesta del árbol de Araucaria araucana al ataque de escolítidos y su relación con hongos”, proyecto que fue adjudicado por FUDEAUFRO (Fundación de Desarrollo Educacional y Tecnológico La Araucanía) a los investigadores de la Universidad de La Frontera, Mauricio Reyes, Ramón Rebolledo, Maribel Parada y Sigisfredo Garnica de la Universidad de Tubinga de Alemania.
La suma de estas acciones permitió realizar una reunión de trabajo en la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales de la Universidad de La Frontera, en la cual contamos con la presencia y participación del Dr. Mike Wingfield, importante patólogo forestal a nivel mundial y actual Presidente de IUFRO (International Union of Forest Research Organizations), que corresponde al máximo organismo que agrupa la investigación forestal en el mundo.
El Dr. Wingfield llegó a la Región de Araucanía a reunirse con los investigadores que se encuentran trabajando en temas relacionados con el daños de las Araucarias, también visitó diferentes parques nacionales para conocer en terreno el daño y colectar muestras para trabajar en laboratorio y colaborar en la búsqueda del problema y posible solución. En esta reunión de trabajo el Sr. Patricio Parra (CONAF) presentó el problema y cómo ha sido abordado por CONAF a través de varios estudios. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), con la exposición del Sr. Ariel Sandoval, mostró los avances en las acciones de vigilancia fitosanitaria, en las Regiones del Bío Bío y de La Araucanía, que se basa en la observación de individuos con diferentes etapas de desarrollo de la sintomatología, colectando muestras de diferentes estructuras y partes de los individuos muestreados, las que son analizadas desde el punto de vista entomológico, micológico, nematológico y bacteriológico en sus laboratorios.
También se presentaron los avances de las investigaciones en patología llevadas a cabo por el Sr. Rodrigo Ahumada, jefe de la División Sanidad Forestal de Bioforest, empresa que ha colaborado con CONAF y que también han realizado visitas a terreno para conocer la situación y obtener muestras para análisis en laboratorio.
“Los resultados de la investigación realizada por Rodrigo Ahumada (Bioforest), pero sobre todo, las directrices entregadas por la Sra. Aida Baldini (CONAF), han sido de mucha importancia”, señaló el director del proyecto, Mauricio Reyes (UFRO), “de igual forma, Aida Baldini nos enfatizó que nuestra investigación debería enfocarse en buscar levaduras, bacterias u otro organismo asociado a los insectos escolítidos de las Araucarias y que pudiesen provocar una respuesta del árbol obstruyendo los vasos conductores”.
En la misma reunión, parte de los avances de otro estudio licitado por CONAF, que tiene relación con la “Prospección fitosanitaria en Araucaria araucana, para determinar los niveles de afectación de daño foliar en los bosques de las regiones del BioBío, La Araucanía y Los Ríos”, fueron entregados por Mauricio Reyes en representación de Paulina Vidal (OTERRA-Universidad Mayor), quien ha contado con el importante apoyo en terreno de Rodrigo Pinto, y que también ha colaborado con el Proyecto FUDEAUFRO.
Junto con lo anterior los investigadores de la Universidad de La Frontera mostraron interesantes resultados de la observación de muestras de tejidos enfermos mediante el uso de microscopía electrónica de barrido y de epifluoerescencia. El grupo de investigación de la Dra. Maribel Parada y los Biotecnólogos Sr. Pablo Perez, Srta. Tiara Barriga e Ignacio Jofré, siguiendo el objetivo propuesto, han realizado análisis de ramas enfermas con microscopia electrónica y han observado la presencia de una gran cantidad de cristales y células de levaduras. Antecedentes bibliográficos indican que células de levaduras existen en forma natural en las Araucarias y que permitiría la fermentación de los piñones al ser utilizados como bebida (mvchai, mudai de piñones), pero que la presencia de cristales sería una forma de respuesta de las Araucarias contra algún tipo de infección, lo que finalmente se traduciría en lo que podría ser considerada como una simulación a la poda natural.
Junto con lo anterior, se esta realizando el aislamiento de microorganismos asociados a los síntomas observados en las diferentes muestras. A estas muestras se les está extrayendo ADN genómico, así como también a muestras de madera, hojas de Araucarias, y también de los insectos, para proceder a su secuenciación y así lograr identificar los microorganismos. Esto último, se esta realizando en colaboración con el Dr. Sigisfredo Garnica (Universidad de Tubinga), experto en métodos de biología molecular. Los resultados preliminares indican la presencia de hongos, que al parecer no serían relevantes en el daño y muerte de las Araucarias. Estos corresponden a grupos filogenéticamente diversos, incluyendo especies saprofíticas, algunas parásitas débiles y otras especializados en la degradación de celulosa y lignina. También los resultados de nuestros primeros análisis moleculares muestran la presencia de una gran diversidad de bacterias de diferente ecología, en donde es posible que algunos grupos como es el caso de los fitoplasmas pudieran ser transmitidos por insectos escolítidos, que han sido prospectados por el Dr. Ramón Rebolledo y su ayudante de investigación Lukas Nuñez (estudiante de Agronomía) y tengan que ver con la enfermedad de las Araucarias.
Aun cuando estos son resultados preliminares, han permitido a los investigadores orientar su trabajo, de manera de poder avanzar en el conocimiento del tipo de agente que efectivamente sea el causante de la enfermedad que esta matando las Araucarias, “pero para ello aún falta realizar muchos análisis”, señaló la Dra. Maribel Parada, quien además indicó que “es importante señalar que este tipo de patología no es nuevo, en el mundo, hay antecedentes de infecciones por determinados grupos de bacterias, algunas de las cuales llegan a ser muy devastadoras”. Sin embargo, estos resultados todavía son muy incipientes y requieren continuar analizando muestras tanto a nivel microscópico como también molecular. Además, lo resultados corresponden sólo al muestreo realizado en tres parques nacionales (Conguillio, Nahuelbuta y Villarrica) lo que representa un 8,5% de toda la superficie del Tipo Forestal Araucaria. Sin embargo, la colaboración de diversas entidades debiera en un corto plazo dar una respuesta y ojalá poder proponer medidas de manejo que permitan disminuir el daño y salvar el preciado patrimonio como es nuestra Araucaria araucana y no tener que sufrir la pérdida de estos árboles milenarios por no tener la capacidad de trabajar en pos de lograr salvarlos, como indicó el Dr. Wingfield en su visita a terreno “efectivamente esto es una enfermedad necesaria de identificar y controlar con carácter de urgente dado los niveles de síntomas que presenta”.

Araucaria Araucana mostrando la típica sintomatología de la enfermedad en Parque Nacional Conguillío

Muestreando en Salida a terreno al sector Los Paraguas, Rodrigo Ahumada (Bioforest), Patricio Parra (CONAF), Aida Baldini (CONAF) y el Dr. Michael WingField (UFRO)

Asistentes a Reunión de Trabajo de Araucaria, realizada en la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales de la Universidad de La Frontera

Asistentes a Reunión de Trabajo de Araucaria, realizada en la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales de la Universidad de La Frontera

CONAF lidera Proyecto FUDEAUFRO que se focaliza hacia las bacterias como posible causales de la muerte de las Araucarias.